Lo que más cuesta es mantener el peso deseado a lo largo del tiempo al mismo tiempo que mantenemos un estilo de vida saludable. Generalmente nuestro peso fluctúa uno o dos kilos pero no debería superar esta marca, ya que se dificulta después volver a sentirnos bien en nuestro peso ideal.
¿Qué podemos hacer para mantenernos en forma y sentirnos bien?
- Tomar mucho líquido, especialmente agua. Muchas veces pensamos que tenemos hambre y en realidad lo que tenemos es sed.
- Tomar líquido antes o después de la comida, no mientras comemos, ya que interfiere con el proceso digestivo.
- No dejar pasar muchas horas sin comer. El objetivo es llegar a las comidas sin estar hambrientos, porque ahí es cuando cometemos excesos.
- Comer despacio, masticando bien la comida. Tu cerebro y estómago registran la ingesta alrededor de 20 minutos después.
- Sentarse a la mesa y tomarse el tiempo para comer sin distracciones, ni haciendo “multitasking” (varias cosas a la vez).
- Comer platos balanceados con proteínas, carbohidratos y grasas saludables y adaptar la ingesta acorde a nuestra actividad. No es lo mismo la alimentación de una persona sedentaria a otra que entrena para una maratón.
- No privarse de comer cosas que a uno le gustan. Si te gustan los dulces, comé algún bocadito de postre o a la hora del té. Al comerlo diariamente y con moderación, no vas a necesitar darte un atracón.
- Disfrutar la comida que uno come.
- Disfrutar cocinar nuestra comida.
- Mantener el 80% del tiempo hábitos de comida saludables y el 20% restante, darse un gusto.
- Realizar actividad física con periodicidad.
- Escuchar a nuestro cuerpo, querernos y respetarnos.